¿Y si el éxito también se ve diferente?
Durante mucho tiempo, hablar de éxito profesional parecía significar lo mismo para todas: ascender, ganar más, ocupar un puesto importante y trabajar cada vez más. La meta era avanzar, acumular logros y demostrar que éramos capaces de llegar tan lejos como fuera posible. Pero algo está cambiando. Cada vez más mujeres están cuestionando esa definición

